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miércoles, 22 de julio de 2009

Rodada Topilejo-Xochicalco 124 kms de adrenalina y hermosos paisajes.

Video

Cycling México-Xochicalco from Eduardo García Silva on Vimeo.


Reseña y fotos


Este domingo 19 de julio nos dispusimos a bicitar Xochicalco por invitación de Giovany, de Fuego Nuevo y con la rodabanda de Xtremo Norte; también nos acompañaron valientes aventureros ciclistas de X-Sur. Salí rodando de mi casa en compañía de Xavoc y Essaul de Xtremo Norte que habían llegado a las 5:45 am, nada más les faltaron los mariachis, por la hora, casi que creí que alguien me traía serenata. Llegamos a las 6:00 am a la terminal de autobuses de Taxqueña y ahí encontramos a dos compañeros más de Fuego Nuevo y ya en el camino, sobre Tlalpan Giovany interceptó en su cleta el camión cual si fuera cuatrero al acecho, así que después de convencer al chofer que no quería subirlo con todo y bici porque ya no había cupo en el maletero, subió, pagó (doble: 10 pesotes) y viajó.




A las 6:40 am estábamos ya en Topilejo y ahí nos encontramos con el resto. En total 14 rodaventureros que iniciamos a las 7:20 am a rodar sobre la carretera libre México-Cuernavaca.


Essaul mostrándo sus huevos para la mega-rodada



De inmediato tomamos por una vereda que nos llevó a la ciclopista tan sólo por unos 5 min, para de inmediato subir por veredas de Santo Tomás de los Plátanos. Veredas verdaderamente pesadas y prolongadas que nos pusieron a prueba nada más para calentar. Parecíamos hormigas ascendiendo hacia el hormiguero; al principio nadie abandonó su bici, pero fue cuestión de tiempo y más tarde algunos tuvimos que empujar bici por momentos. Nos encontrábamos haciendo el camino que hacen los peregrinos hacia Chalma.




Llegamos así ya por rumbo del Ajúsco a Agua de Cadena donde el paisaje se abre de pronto en un inmenso valle amarillo lleno de flores, con árboles flanquéandolo desde las faldas de los montes que le rodean y bellas flores de colores intensos. La última subida fue bastante ligera hasta que, danzando con borregos, llegamos a comer a Agua de Cadena.















Una vez que llenamos el tanque con proteínas hipermexicanas: tacos de bistec, de cecina, de longaniza y de nopal, continuamos por lo que sería lo más pesado del ascenso y así no hubo uno que lograra no bajarse de su bici, todos pie a suelo y puja que empuja bicicletas. El sol pegaba con sadismo.



Al fin llegamos al famoso Cerro de las Cruces como si los que estuviéramos hacendo manda fuéramos nosotros, pero ¿quién nos manda?. Fue muy interesante conocer este lugar lleno de cruces a modo de recordatorio de su paso hacia Chalma o bien como una ofrenda por un ser querido; generalmente un difunto. estábamos en lo más alto: 3,700 msnm. Llegó un momento en que creí que Dios me hablaba, pero era el cansancio y el poco aire por la altura y la pedaleada, de lo contrario, ya estaría yo tomando los hábitos o de plano ingresando al psiquiátrico. Continuamos por unos columpios descansando algunas veces en las chozitas que están ahí para el paso de los peregrinos.





Ahora sí que venía lo bueno, una bajada muy técnica, sinuosa más que las arrugas de un elefante anciano, dispareja más que Vicente y Marta Fox, con más hoyos que la economía mexicana, con más lodo que todos los partidos políticos juntos y resbalosa como ..., bueno, resbalosa y peligrosa, o sea, una bajada de "ahí te encargo".. "o te cargo". Pero afortunadamente nadie sufrió ningún accidente que lamentar; bueno, no aquí.







Atravesamos después la carretera para llegar a Santa Martha, donde tuvimos que contraatacar al sádico sol que nos chupaba poco a mucho el poco líquido vital que aún conservaban nuestros cuerpecitos, así que le entramos a unas cervezas bien frías y por poco casi degenera en peda... leada suspendida, pues ya varios se habían acomodado muy a gusto y nada más les faltaba hacer la siesta. En este punto se despidieron tres buenos acompañantes que debían regresar temprano a casa: Rommel Flores, George y Edgar, nuevos amigos de X-Sur; a diferencia de ellos, los perros sin dueño podíamos continuar ladrando en la montaña sin molestar a nadie.

Así que tomamos la carretera a las 4:00 pm, y le dimos sin compasión -para con nosotros mismos- a una subidota con algunos columpios durante unos 20 kms hasta que llegamos a Buenavista y como ahí ya la propia nos fallaba del esfuerzo, ... pues otras chelas. ya repuestos y con la vista de águila, nos lanzamos en una bajada de gran velocidad y algunos iban tan excitados con tal estimulación cinestésica que se pasaron de largo un cruce en el que debíamos virar hacia la derecha; yo alcancé a escuchar los gritos de Giovany que ladraba como perro de carnicería peleando por su hueso, entonces me uní a los ladridos como perro de mercado peleándo por su hembra de tal forma que Xavoc alcanzó a escucharme y pudimos detenernos antes de que tal estimulación tan veloz y descendiente nos condujera a un fatídico orgasmo como les sucedió a los demás que ya no tuvieron oídos para escuchar, sólo sintieron rico y se fueron con todo por esa mega bajdototota que después tuvieron que subir, lo que les llevó más de una hora. Mientras tanto Gil, Giovany, Xavoc y yo decidimos esperarlos sin estar seguros de que regresarían. El sol comenzaba a bostezar y aún nos faltaba muchísimo por rodar, ¡un chingo! Ahí ya de pura angustia se dio una confrontación entre Giovany y Eduardo (Insopo) ya que este último iba de guía en la bajada y no vio la vuelta a pesar de conocer ya la ruta, por su parte Lalo le reclamó a Giovany que era él (G.) quién era el guía realmente; en todo caso el desahogo sólo les sirvió para eso, porque finalmente nos jodió el tiempo, tiempo preciso y valioso y que hizo la diferencia en la rodada. Ahora íbamos contra reloj con escazamente una hora más de luz.





En espera de los lanzados.


Xavoc negociando con una troca para que fueran a recoger a los descolgados.



Al fin fueron llegando uno a uno y comenzó una verdadera carrera digna del Tour de France, Il Giro di Italia y La Vuelta a España juntas. El camino inicia en carretera pero de inmediato se convierte en pura terracería; los pies sobre los pedales no dejan de dar fatigosas y vertiginosas vueltas, una tras otra, una más y una más y otra más; la respiración se acelera, el grupo comienza a disgregarse un poco debido a que unos pedalean más rápido que otros; el sol guiñe un ojo y la luz se vuelve más tenue, la preocupación se mete a la cabeza de algunos de los ciclistas que cruzan esa terracería a no menos de 31 kms/hr sostenidos por cerca de una hora y con el corazón latiendo a toda prisa porque la oscuridad de la noche se anuncia detrás de un cerro y hay que llegar lo antes posible, pues aún falta arribar a Xochicalco y luego a Alpuyeca por una carretera de doble sentido y muy poco transitada. ¡Lo vamos a lograr! ¡sólo hay que continuar a este tremendo ritmo y no reducir la velocidad!, el cansancio desaparece por un momento, como si fueran las 7:00 de la mañana y apenas comenzáramos a rodar, todo va bien, de pronto pufff! alguien poncha, el grupo se detiene en la siguiente desviación y algunos que vimos la ponchadura anunciamos al resto que hay que esperar a nuestro compañero; entonces esperamos y a los pocos minutos aparece en el horizonte de una curva y antes de que llegue arrancamos todos nuevamente como si corriéramos por nuestras vidas; el sol suspira por última vez y está a punto de cerrar el otro ojo; llegamos a un lago y nos agrupamos a esperar a Xavoc y a Essaul que no aparecen; entonces un grupo se adelanta, luego los seguimos los otros confiados en que hay sólo un camino que seguir pero unos kilómetros más adelante encontramos al primer grupo que espera a un compañero que ponchó y entonces esperamos todos a ver si así de una vez nos alcanzan Xavoc y Essaul... nada, el sol bosteza y se duerme, las luciérnagas nos saludan y la noche nos cae en menos de un minuto; prendemos luces, ahora todos llevamos suficientes luces como para poner varios árboles de navidad y entrar a una mina sin mayor problema. Un grupo decide adelantarse, algunos son los mismos que nosotros esperamos por cerca de una hora en Buenavista. Pasa un carro y nos da mensaje de Xavoc: "Essaul ponchó, espérenos"; regresa una camioneta y enviamos mensaje -Xavoc y Essaul están sin radio y los teléfonos no funcionan-: "los esperamos"; la camioneta regresa una vez más: -"¿vio a los ciclistas señor?, les dio el mensaje?" - "no, nos regresamos antes, andámos buscando a un chavo de gorra, ¿no ha pasado por aqui?" -"no". Cada cual tiene sus extraviados y sus extravios. la oscuridad ahora es total; luego de una hora aproximadamente aparecen unas luces que se acercan; Xavoc y Essaul finalmente llegan; la llanta está lista luego de varios intentos y volvemos a arrancar a toda velocidad pero con más precaución; llegamos a la carretera, nos agrupamos bien y rodamos a todo lo que da... ¡puffffffff!, otra ponchadura; paramos todos, se arregla la llanta y volvemos a las bicis; esta vez avanzamos sin contratiempos (¿más?) y vemos a lo lejos una hermosa mancha blanca sobre el cerro que nos anuncia el complejo de las ruinas de Xochicalco; el grupo vuelve a disgregarse un poco, de pronto, aparece ante mi una masa camuflada que muje y que alcanzo a esquivar para darme cuenta que son varias; las vacas tienen invadida la carretera; las libramos sin problema, llegamos a Xochicalco pero seguimos de largo, ni siquiera hacemos una foto; alguien se queja de que no hagamos ni la foto -"no te van a creer que llegaste hasta acá"; igual seguimos y luego de un continuado descenso llegamos a Alpuyeca, entramos como cuchillo en mantequilla atravesando el pueblo y ¡¡¡sorpresa!!!, nuestros amigos nos están esperando cuando ya los dábamos por traidores a la causa; ¡muchas gracias, se siente bien!. Ahora todos nos agrupamos y nos vamos compactos pero tendidos hasta que llegamos a un punto sobre la autopista un poco más allá de Cuernavaca donde desarmamos las bicis para esperar un camión. Después de muchos intentos se detiene un camión y nos permite abordar. ¡¡¡¡Lo logramos!!!









5 comentarios:

x a v o c dijo...

Excelente reseña y video Lalo!

Vaya que fue una rodada de grandes guerreros, pero sobre todo, como bien comentas, el hecho de rodar todos juntos como grupo lo hace mejor, se siente la buena vibra de todos y siempre con la característica que nadie afloja llegando asi, a nuestro objetivo.
Saludos y nos vemos en la que venga, que espero se haga pronto la del Desierto de los Leones para que vaya Claus, Jean y cuantos mas quieran.

x a v o c

Edu Molina dijo...

que onda lalo, soy el otro lalo (el arg.), esto sí es una reseña, una cronica, una semblanza. Te dejo un saludo y si esta gusto, hay otras similares que ya rodaremos.

Edu Molina dijo...

Ah... y tampoco te sorprendas porque nos mentamos la madre con geovany, lo hacemos porque nos queremos, jaja...

Eduardo García Silva dijo...

Pues ha sido un gusto enorme rodar con ustedes, me da gusto que la hayan pasado tan bien también ;) y Lalo, ni te preocupes, no me sorprendo, me sorprendería que no se hubieran dicho ni una palabra; por cierto que me encontré a George hoy en El Jarocho de Coyoacán y está contento de la rodada, sólo me aclara que ni él ni Gil son de X-Sur y yo paso la fe de erratas. Un abrazo Xavoc, otro Lalo y para toda la rodabanda que se rifó sin miramientos; lo dicho: un enorme gusto rodar con todos ustedes; gracias nuevamente.

Primate PANZER dijo...

MUY BUENA CRONICA, EXCELENTES FOTOGRAFIAS, SALUDOS DESDE GUADALAJARA PARA NUESTROS BICITANTES, NOS VEMOS EN NOVIEMBRE